Expedición Cordillera Blanca 2011


Desde Huaraz nos dirigimos a Cachapampa y comenzamos la búsqueda del famoso Elías, nuestro arriero y con quien debíamos finiquitar los precios y comenzar el porteo de nuestro equipo. Fueron algo más de 3 horas de un hermoso trekking por un valle que comenzó abrupto, pero luego dio paso al plano a orilla de rio. El segundo día mantuvo la tónica del paisaje, fueron 4 horas en las que llegamos al final del valle e ingresamos al valle del “CB”. Aprovechamos el día para portear equipo al campamento morrena, ganar altitud de día, y dormir volver a dormir a una cota menor. Al día siguiente con pasadas mochilas cruzamos el glaciar, con pendientes de hasta 70° muy entretenidas! Y a eso de los 5.500m bajamos otra vez para llegar al Campo Alto en el cual nos tomamos el resto del día y el siguiente para recuperar fuerzas y terminar nuestro proceso de aclimatación.


 

El viaje al Perú fue desde su inicio una experiencia nueva. Por primera vez compartía una expedición con un compañero con el que poco y nada de cuerda había compartido. Pablo no era un cliente, ni tampoco mi hermano. Pero juntos llegamos a Lima, Huaraz, al Urus y al Tocllaraju, juntos estábamos – por fin – viendo las paredes del Alpamayo y mañana intentaríamos el Quitaraju.

Otra cordada también estaba con similares intenciones a las nuestras. También eran chilenos, sin embargo uno de ellos decidió no ir y su compañero argumentó experiencia suficiente para afrontar la vía en solitario. Con Pablo no nos preocupamos, y preparamos nuestro equipo para juntos afrontar la vía.

Carlos, de San Felipe, compartió la aproximación con nosotros. A pie de vía abrí el primer largo a eso de las 4am, armé mi reunión y me preparé para asegurar a mi compañero. Cuando Pablo comenzaba a limpiar el largo, Carlos le comenta que quería compartir cuerda con nosotros. Pablo, con honesto sentimiento de compañerismo le dice que sí, mientras que yo desde la reunión le pregunto ¿qué hace él ahí? Me explican que no va a escalar “en solo”, que quería compartir cuerda con nosotros, que tenía experiencia escalando con cuerdas dobles y de 3. Y con mi corazón de abuelita, y considerando que argumentaba saber lo que hacía, pensé para mí: Ok juntos le explicamos a Pablo como escalar de 3 y seguimos algo más lentos, pero seguimos igual.

 

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